Finding Atlantis

Las noticias sobre la destrucción de los posibles asentamientos tartesios costeros en el Tsunami del siglo VI a.C en Huelva, junto con los yacimientos del Bronce Medio arrasados en el 1000 a.C y los del Neolítico-Calcolítico colapsados en el 2500 a.C en Doñana, permanecían en el imaginario colectivo de los habitantes de la actual territorio de Huelva; llegando su leyenda oral a Grecia a través del comercio Mediterráneo y siendo empleados por Platón en sus textos políticos como alegoría mítica en sus diálogos Timeo y Critias, dónde menciona la Atlántida.

Solón, estadista de Atenas (638-558 a.C), es coetáneo del tsunami de Tartessos (circa 660 a.C). En el (566-556 a.C) se produce su exilio a Egipto. El relato de los eventos ocurridos más allá de las Columnas de Hércules Solón lo escucha por primera vez en Egipto; la leyenda cuenta que la noticia viene avalada por la fuente de un sacerdote egipcio de Sais. La dinastía XXVI se preocupó de revitalizar en esa época el culto a Nait en la ciudad de Sais, y sus sacerdotes eran no sólo hombres religiosos, también eruditos de una antigua tradición oral. La noticia probablemente provenga originariamente de los navegantes griegos que vienen desde Tartessos en el Golfo de Cádiz a Naucratis, en el Delta del Nilo durante el tornaviaje y forme parte de la tradición oral de aquel tiempo.

 

Lo interesante es que los navegantes griegos y anteriores que hacen escala en Egipto a la vuelta, cuentan una historia que se repite desde antiguo en el imaginario colectivo de las gentes que sufrieron la gravedad del evento en sucesivos tsunamis que ya han sido identificados científicamente.

Este relato de la destrucción de un pueblo fuerte y avanzado en relación a los pueblos de su entorno llega a uno de los sobrinos de Solón, Critias, que a la sazón es tío carnal de Platón y es Platón el que lo coloca en su boca a través de su relato.

Platón lo emplea como texto político, didáctico y moralizante, generando para siempre, el conocido mito de la Atlántida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *